viernes, 26 de julio de 2019

Capitulo 10 - El viejo y mi madre. Parte II


Llego el otro día en la semana en el que le tocaba ir y se presento como siempre. Grande fue su sorpresa al abrir la puerta y verlo acompañado.

Estaba Lucrecia. Una sobrina con la que casi no había tenido contacto en su vida. Llegando oportunamente casi al final de su vida. Quien sabe para que.

"Ah hola."

"Hola. Tu debes ser Clara. Mi tío me ha hablado mucho de ti. "

"Oh si. Soy clara." Mama estaba sorprendida. No sabia que el viejo tenia una sobrina. Era una mujer madura pero mas joven que mi madre y se mantenía bien.

"Después de que limpies bien todo. Incluido el baño puedes lavar la ropa también. Si no te molesta claro."



"Si.."  Dijo mama. Vaya manera de presentarse. Esa sobrina ya le había caído mal.

"A partir de hoy yo ayudare a mi tío y administrare su dinero. ¿No es así tío?"

"Si." Dijo el viejo casi obligado.

"Bueno. Debo irme."

"Adiós tío. Adiós Clara." Mostraba cierta conducta despectiva hacia mi madre. Esa perra le hacía acordar a su anterior jefa Lucia.

Cuando cerro la puerta mi madre se le acerco a el y le dijo:

"No sabia que tenia una sobrina. Dijo que no tenia a nadie."

"Bueno yo.."

"No esta obligado a esto si no quiere. Discúlpeme pero esta mujer no parece ser bien intencionada."

"Lo se. ¿Pero que puedo hacer?."

Mama terminó esa jornada y las cosas parecían ir cada vez peor. Lucrecia le redujo los días de trabajo y escatimaba en pagarle. Mi madre cada vez tenia peor humor. La sobrina tenia mal influenciado al viejo y lo dominaba.

"Jorge. No quiero decirle que hacer. Pero usted esta lo suficientemente grande para decidir por su cuenta que quiere hacer. Y esa mujer me esta cansando ya."

"Lo se Clara. Discúlpame por todo esto. Tienes razón. Es mi casa y debo mandar yo."

"Así se hablar señor."

"Se debe cumplir mi voluntad y mis deseos."

"si". Dijo con énfasis mama.

"Y hay algo que estuve deseando últimamente y solo espero que la vida me lo de antes de irme."

"¿Que es?".

"Pues."

"Diga hombre. Que me voy a morir yo de la intriga."

"Tráeme la caja que esta en la parte de atrás del ropero. Esta un tanto escondida. Detrás de los sacos."

"Ok. Ya vuelvo."

"Mi madre estuvo revisando hasta que dio con ello. Se lo alcanzo y se lo dio en la mano."

"Mi sobrina ahora maneja mis ingresos. Mi cuenta bancaria. Pero aun tengo esto.
Abrió la caja y dejo ver dolares."

"vaya!"

"Si. Mira querida. Lo que te voy a ofrecer no es para cualquiera y entiendo perfectamente si no quieres e incluso si no quieres volver mas."

Suspiro y continuó hablando.

"Te propongo parte de este dinero si haces algunas cosas que yo quiero."

"¿Como que?."

"Se que te vendría bien el dinero y no quiero que esto quede en manos de aquella víbora."

"Mm y que desea hacer con eso? Que le compre algo?."

"Nono.  Podrías empezar a desnudarte por favor?"

"¿Que??

"Es lo que quiero clara. sabes que soy un viejo pajillero. Y te diste cuenta como te mire ese día que estabas ligera de ropa por el calor y esa otra vez que te quitaste casi todo para alegrarme el día. Se que lo entenderás y me darás una alegría mas."

"Bueno yo.. Nose . No me gusta la idea."

"Lo entiendo. Bueno." Dijo con decepción.

"Pero. Tal vez solo por esta vez podría ser. Porque no?." Estaba dispuesta a todo. Tenia que ganárselo sino su sobrina se apoderaría de el y ella volvería a estar peor que antes.

"¿En serio?."

"Si."

Jorge tomo unos dolares y se los dio.

Esos billetes eran la puerta a la solución de muchas cosas.

Ese día mi madre vestía unos zapatos con tacón bajo. una falda y una camiseta.

Se acercó a la ventana y esta vez la salude pero no me vio. Cerro las cortinas y se puso frente al viejo. Este prendió la tv y sintonizo el canal hot para adultos para entrar en tono.

Mi madre miró al televisor y luego lo vio a el.

Subio su camiseta y se desprendió de ella tirándola a un costado. Otra vez el podía ver esos pechos solo cubiertos por el brasier. Luego puso sus dedos alrededor de la falda y se la bajó. Estaba en ropa interior pero esta vez iría mas lejos. No podía creer lo que estaba haciendo pero había llegado lejos para detenerse ahora. Era una mujer ambiciosa y cuando se mentalizaba tenia determinación.

El corazón del viejo se aceleraba. Esperaba que no le diese un infarto. Pero latía fuerte cuando vio como ese brasier se rendía y no oponía mas resistencia para liberar dos tetas que se bamboleaban en libertad. Dejando ver sus pezones.



Estaba mudo frente aquellos pechos. Se relamía mientras veía como mi madre ahora le daba la espalda. Lentamente se iba inclinando como si se tratase de una striper para luego de a poco bajarse las bragas. Dejando ver esas nalgas y su raja.

"Ohh si!" exclamaba jorge entusiasmado.



Mama se da la vuelta para mostrarse completamente desnuda frente a el.

"¿Asi le gusta?"

"Si. Si! así estarás a partir de hoy querida. Y mas de esto sera tuyo."

"Si? sera mio Jorgito?"

"Si!"

Mama se movió un poco y dijo:

"A trabajar entonces."

Agarro la escoba y se puso a hacer sus tareas. Era un espectáculo verla. El se deleitaba. No perdía ni un solo detalle. Veía sus carnes como se movían de un lado para el otro. Ella se inclinaba a propósito. Mostrandole las tetas y el culo cuando se daba vuelta.

"Oh si clarita". Decia encantado el.

"¿No va a ver su canal porno?"

"Nono. Si veo algo mejor en vivo ahora jeje."

Entonces lo apago porque no me gusta.

"Haz lo que desees mi reina."



Mama continuo limpiando hasta que terminó. Le preparó un te a su empleador y luego se despidió dándole un beso en la mejilla.

El no veía la hora de que regresase. No podía dormir pensando en como cosas harían. Por supuesto se la jalo como un mandril hasta llegar a la cima del placer onanista.


Continuará





sábado, 20 de julio de 2019

Capitulo 10 - El viejo y mi madre. Parte I


En el piso de arriba que daba al frente del nuestro vivía jorge. Un hombre de mas de setenta años. Lo único que sabía de el era que vivía en soledad y cada tanto se asomaba por la ventana ya que podía verlo. Solo había escuchado algunas cosas de él por el chismerio.

Una tarde mientras mi madre volvía de hacer unas compras. Cada vez cuidando mas el dinero pues apenas traía lo necesario para pasar la mala racha se lo encontró en el ascensor.

"Hola Como le va?".

"Hola. Muy bien querida. Como estas?"

"Y.. Sobreviviendo. Son tiempos difíciles."

"oh ya veo.."

"Mira. si tu quieres. Puedes venir a trabajar a mi casa. La ultima chica que limpiaba se fue y no tengo a nadie que me ayude. Se que tal vez no es un trabajo para ti pero para salir del paso.."

"Se lo agradezco mucho señor jorge."

Dijo mi madre que se bajaba del ascensor para ir a nuestro departamento. Pensaba que podría ayudarle bastante. Ademas no tendría que gastar tiempo y dinero en viaje.

Cuando me lo dijo no me gustó mucho la idea. Pues.. Uno de los rumores que había escuchado es que la chica de limpieza se fue porque el se había propasado con ella. Pero eso lo ignoraba mi madre. Así que no dije nada.

Al día siguiente se dirigió a su departamento. Ella estaba vestida de forma casual pero arreglada para dar una buena imagen.

"Hola Clara. Pasa por favor." Dijo el viejo cerrando la puerta después de que ella entró.

Yo estaba viendo por la ventana y como era costumbre vi al viejo en su ventana. Tambien vi a mi madre por un momento antes de que el cerrase la cortina.

No tenía un buen presentimiento sobre eso. Pero seguramente pensaba de mas como siempre. Tenía que seguir concentrándome en mis estudios. Mi madre se esforzaba y no quería que trabaje así me dedicaba a eso. Ella tampoco quiso pedirle dinero a mi otro hermano o algún familiar. Ni siquiera pedirle algo a mi padre. Su orgullo era grande.

El lugar de Jorge era un tanto lúgubre. Parecía como de otra época y no había mucha iluminación. Se notaba que no había mujeres en la casa.

"Mm que olor a viejo." Penso ella mientras inspeccionaba el lugar. Pero disimulando muy bien.

El le dio las instrucciones y acordaron un precio que estaba bien.

Fue a la cocina y volvió con una escoba y una pala para hacer el aseo mientras jorge se sentaba en su sillón frente a la tv.

Mi madre pasaba la escoba. Como era costumbre para ella se agachaba para recoger el polvo en la pala. No se daba cuenta de eso. Ademas no veía una amenaza en el viejo. El no perdió detalle de eso. La vista era espectacular. Recorría con la vista sus piernas y esa cola carnosa. Era todo un lujo para un viejo como él. Jorge encendió el televisor y la misma daba mala imagen. 

Esta un poco oscuro aquí. Dijo yendo hacia la ventana para abrir la cortina. Luego abrió la ventana para que entre aire y se ventile. También aprovecho para limpiar los vidrios. Pude ver a mama limpiando pasando el trapo a los vidrios.
El la siguió mirando impunemente.

"¿Querida. Puedes ayudarme? Llama a la operadora de cable. Esta porquería no anda." Dijo Jorge yéndose al baño.

"Ssi si Claro."Dijo mi madre que marcaba en el teléfono para hablar. Luego de que la atendieron y dio los datos Le preguntaron que canales no se veían. Ella respondió.

"Ok. No funciona el pack de canales para adultos."

"¿Como?."

"No se preocupe señora. Ya lo resolveremos. Le dijo el operador."

"Listo. Ya he refrescado la señal. Debería funcionar correctamente."

Al instante se escuchó una serie de gemidos exagerados provenientes de la televisión.

"Bueno su problema ha quedado solucionado. Buenas noches."

"Que..eh .. Gracias." Atinó a decir mi madre. Perpleja y avergonzada. Veía en la televisión como una mujer era penetrada en cuatro patas. Rápidamente cambio de canal.

"¿Ya esta querida?". Le dijo Jorge volviendo del baño.

"Ssi. Ya esta." Dijo un poco mas seria.

"Voy a limpiar la habitación."

Mi madre hizo las tareas domesticas y al terminar el le pidió un ultimo favor.

"Querida. ¿Puedes ir a comprar unas cosas por favor?."

"Claro."

Le dijo las cosas que quería y ella bajó.

Una de las cosas que quería el viejo era una revista. Era de la vieja escuela. No entendía eso de los teléfonos celulares.

Mi madre llegó al puesto de diarios y revistas.

"Hola Clara ¿Que deseas?" Le dijo el diariero.

"Una revista. ¿Como era? Ah si. Se llama folladoras."

El diariero se sorprendió e hizo una mueca.

"Vaya.. Aquí tienes Clara."

"QUE? Esto es?" Dijo mi madre sorprendida por ver una revista con mujeres muy ligeras de ropa en la tapa. Era tan ingenua que no esperaba que sea eso.

Otra vieja vecina paso justo y vio eso haciendo un gesto de reprobacion.

Ponla en la bolsa por favor. Dijo mi madre para irse de allí rápidamente. Roja de vergüenza.

"Tome. Aquí tiene sus cosas Jorge." Dijo mi madre mirando para el otro lado.

"Muchas gracias querida. toma tu paga. Y un poco mas por el mandado." Le dijo dándole los billetes.

Eso le gustó a ella. Ya que con el dinero su percepción cambiaba. Se despidió y rápidamente se fue de allí.

Ahora podía estar un poco mas aliviada. A los dos días volvió de nuevo como habían quedado.

Ese día hacia un calor infernal. Mi madre tenía ropas un poco mas cómodas.

Jose. Tome un poco de agua. No se vaya a deshidratar con este calor.

"Gracias querida." Le dijo viéndole el escote. Clavaba su vista en sus tetas mientras ella estiraba el brazo dándole el vaso con agua.

Lamento hacerte trabajar con este calor. Dijo el viejo que estaba sentado leyendo el diario.

"Ah no se preocupe. Que mal que no tenga aire acondicionado."

mama siguió limpiando y al rato sintió el efecto del calor.

"uff ."

"Querida. Mira ponte cómoda. No te preocupes por mi. Soy un hombre viejo que ni podría ser tu padre ya. Sácate eso si quieres."

Mama estaba tan agobiada. Que no le importó. Se saco la camiseta y se descalzó. Quedando con un brasier blanco. Un pantalón color beige y descalza.

"Ahh. Mucho mejor." Dijo abanicándose.

Jorge bajaba el diario para mirar los pechos de mi madre.

Continúo limpiando la casa así. Un poco mas fresca. Sin darse cuenta se asomó a la ventana a limpiar los vidrios. Luego fue al cuarto y vio sobre la mesa de luz la revista que compró ayer. También noto un extraño olor.

"Oh.." Dijo con un poco de asco. Se asomo y vio la revista. Estaba abierta y en la pagina decía. Mucamitas folladoras. Allí se podía ver a una chica semidesnuda vestida como mucama pasando el plumero. Mostrando sus atributos para luego quedar completamente desnuda y follar.


"Te gusta lo que ves? "

"Ahh no." Dijo mama dejando eso donde estaba. "Disculpe. Ya terminaba."

"Ok. No hay apuro querida. Voy al baño."

Cuando terminó de asear el cuarto salio de allí y se puso la camiseta de nuevo. Se sentía un poco inhibida por todo.

El le pagó y ella se fue.

 MUCAMITA DE LA REVISTA 


Pero serán todos pervertidos? Penso ella un tanto indignada. rememorando un poco la situación de santy. En efecto el viejo era un tanto especial. Esa noche se la jalo en honor a mi madre. Recordando ese escote. Esas tetas. Ese culo carnoso cuando se agachaba. Deseaba verla desnuda otra vez pero en su casa.

¿Porque otra vez? Pues..           

como dije antes el viejo era de asomarse a la ventana a tomar aire. En una de esas oportunidades miró para dentro de nuestro departamento y vio una de las desafortunadas situaciones en las que mi madre se vio obligada a hacer cosas que no quería hacer. Desde entonces supo que no sería tan difícil como parecía follarse a esa madre.

"Ahh clara. Te follaré... Te daré por el culo ahhh . Jadeaba mientras se corría." 

Pasó otra jornada y todo se estaba dando de modo similar. Mi madre limpiaba auque esta vez llevaba un vestido floreado.

Me voy a dar una ducha Clara. Ya salgo.

"Bueno. vaya." Le dijo ella que le daba la espalda. Estaba agachada y descalza encerando el piso. Se esmeraba en deja el piso brillando. Otra jornada seria mas dinero y estaría mas cerca de su objetivo.

"Ahhh"  Se escucho gritar a Jorge.

"Clara. Auxilio.!"

"Que? Que le paso??"

"Ayúdame."

Mi madre fue rápidamente al baño y al abrir la puerta vio al viejo en el piso. Se había resbalado.

"Dios mio.! Esta bien? "

El viejo estaba como había venido al mundo. El estiro sus brazos para que lo ayude a incorporarse. Ella hizo un gran esfuerzo físico para ponerlo en pie. Sus tetas se bamboleaban un poco al tirar. Finalmente pudo hacer que se reincorpore.

"Tome. Tápese." Le dijo dándole el toallon pues el viejo estaba desnudo y le había visto el pene. El mas viejo que había visto.

Ella se dio mediavuelta y estaba por salir cuando escucho un sollozo.

"Soy.. snif."

"Soy un viejo inservible." Dijo el viejo llorando.

"No. que dice. A todos le puede pasar Jorge."

El viejo lloraba. Repetía palabras de autocompasion diciendo cosas como que no podía ni darse una ducha sin caerse como un tonto.

"No diga eso hombre."

Nada parecía consolarlo.

A ella le dio pena ver a un hombre llegar a esa situación.

Lo ayudó como pudo y lo dejó en el baño para luego alcanzarle un bata.

Esa noche le pregunté a mi madre si al día siguiente iríamos a hacer algo y me dijo que tenía que ir a ayudar a Jorge. No le correspondía pero ella sentía la necesidad de hacerlo. Siempre ponía a los demás sobre ella y el pobre viejo la necesitaba.

Para esa altura el ya le había dado un par de llaves a ella. habían entrado en confianza y ella se preocupaba por el.

Estaba sentado en silencio en el sillón. Con la tv apagada.

"Que le pasa Jorge? Que ahí hace en silencio? "

"Hola Clara. No tengo ganas de nada."

"Venga hombre. No sea así."

El viejo estaba deprimido. La caída en la ducha le había hecho replantearse cosas.

"Soy solo un viejo con miedo a la muerte. No estoy preparado para irme.

"un viejo solitario.. continuaba."

"¿Pero no tiene nadie quien lo visite?."

"No. No tengo hijos.. Tanto que trabaje en mi vida y no me voy a poder llevar todas estas cosas materiales."

"Ya veo. y que le animaría Jorge?"

"Ja. Deja."

"Venga."

"Pues. Viejos hábitos que no se van a pesar de las arrugas."

"Mama solo escuchaba."

"Has visto la revista no? Pues esos son mis hábitos."

"Oh.. ya veo."

Es curioso el ciclo de la vida. El viejo ahora era como una especie de adolescente al cual el sexo le era inalcanzable.

"Puedo limpiar un poco  mas comoda por hoy."

"Si. Si quieres hazlo. Dijo con un brillo en los ojos."

Mama se sacó la prenda superior dejando a la vista el brasier. Se descalzó y esta vez también se bajó la parte de abajo. Quedando en ropa interior. Ahora le podía ver las bragas.

Jorge se deleitó al ver las carnes de mama. Casi desnuda frente a el limpiando su hogar. Mostrando sin escatimar nada.

Una vitalidad le invadió el cuerpo al viejo. El estimulo parecía funcionar. Ver ese culo agacharse le elevaba el espíritu.

Mama limpio completamente en ropa interior toda la jornada.

"Oh querida eres la mejor. No olvidare lo que has hecho por mi hoy. Toma un extra."

"Gracias Jorge. Le dijo dándole un beso en la mejilla."

"oh jjeje. "

Mama había hecho su buena acción del día y había recibido un extra. Las cosas parecían mejorar para todos y la armonía recomponerse.

CONTINUARÁ



La semana que viene se publica la continuación. Será una historia sucia y morbosa.